Castro R, Riquer F. La investigación sobre violencia contra las mujeres en América Latina: entre el empirismo ciego y la teoría sin datos. Cadernos de Saúde Pública (Río de Janeiro, Brasil) 2003 enero-febrero; 19(1):135-146.

Objetivos: Analizar las principales dificultades, teóricas y metodológicas, por las que atraviesa la investigación sobre violencia contra las mujeres en América Latina realizada en las dos últimas décadas.

Metodología: Revisión bibliográfica.

Resultados: A la luz del material revisado, los autores, señalan una paradoja que se expresa en que, por un lado, existe consenso en que la violencia de género es consecuencia del patriarcado. Sin embargo, a la hora de estudiar empíricamente la violencia en la pareja y la violencia intrafamiliar, el patriarcado es reducido a variables individuales, es decir a las características sociodemográfico (edad, estado coyungal, escolaridad, ocupación, ingresos) y a aspectos conductuales (principalmente consumo de alcohol y de drogas) del varón. Estos abordajes producen una reducción metodológica que no considera las mediaciones entre fenómenos de carácter estructural, como el patriarcado y su expresión en la conducta individual.

Los estudios de este tipo tuvieron un avance al colocar a la familia en el centro de la observación, pues permitió pasar de la concepción de la violencia contra la mujer como un problema de conducta individual del varón, hacia la consideración de un desequilibrio de poder entre individuos, o el resultado de la tensión entre el poder del hombre y la resistencia de la mujer.

Este avance teórico no se ha expresado a nivel empírico donde se siguen realizando mediciones de tipo individual. Para superar esto se impone destacar la dimensión relacional. Básicamente, la investigación empírica debe cambiar las preguntas. Hasta ahora lo que se ha preguntado es cuántas mujeres son violadas, agredidas física, sexual o emocionalmente por sus parejas, u hostigadas en la escuela y oficina; y cuáles son las características de los agresores. Pero, si se acepta que la violencia de género es un próblema relacional y específicamente de acceso y uso desigual de diversos recursos entre los integrantes de una pareja y/o en el hogar, lo que habría que preguntar es acerca del poder en las relaciones de género. Asunto hace tiempo planteado en la teorización feminista que sigue en la búsqueda de un nicho dentro de la teoría sociológica y que aún no se traduce en variables e indicadores que permitan mejorar nuestra comprensión de la violencia contra las mujeres.

Conclusiones: Para enriquecer la investigación es indispensable diseñar nuevas investigaciones sustentadas en el corpus conceptual de las ciencias sociales y abandonar los diseños ateóricos y meramente estadísticos.

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